
Tengo una teoría sobre House, seguramente equivocada, pero ahí va: la serie funcionaba en las primeras temporadas con el fomato básico, ese en el que House deja con la palabra en la boca a cualquiera porque de pronto se le ha ocurrido la misteriosa enfermedad que tenía el paciente de turno, más adelante empezaron las quejas en torno a todos los capítulos son iguales y House y sus secundarios empezaron a ser profundos, pero de tan profundos, aburrieron. Así que, en esta temporada, House ingresa en un manicomio del cual saldrá como estaba al principio de la serie, y nos proporcionará una temporada parecida a la primera, con un House más gracioso que malo, lo que, para mí, mejor funcionaba.
Y es que en esta temporada todos parecen más felices, hasta Thirteen me cae simpática y Foreman, el cual era muy difícil hacerlo simpático, directamente han optado por que casi no salga. Parece que directamente hay un protagonista y dos secundarios: Wilson y Cuddy, de hecho tienen hasta un episodio para cada uno, de los mejores de la temporada, por cierto. La relación de Cuddy con House siempre ha estado muy bien, pero en esta temporada Wilson, al no estar ya deprimido, se convierte en un compañero de piso muy gracioso.
La excusa para la transformación de House, me parece un poco chorra, me encerré en un manicomio donde me enamoré de una mujer que me cambió, pero la transformación me gusta. Intenta hacer las cosas bien sin estar convencido del todo, pero al final acaba consiguiendo el premio gordo y es que les ha costado seis temporadas, pero al final Cuddy y House están juntos, lo que me pregunto es como van a llevar la temporada siete, no se yo si funcionara la pareja como pareja.
Hay un par de cosas de House que, profundamente deprimidos sus personajes o no, siempre te encuentras en todas las temporadas, una son los ingeniosos diálogos de House y otra la originalidad en los casos, al contrario que otras series de médicos, creo que House sigue sorprendiendo con los casos que presenta, aunque creo que podrían haberle más jugo al capítulo de la psicópata, los de la chica que lo escribe todo en su blog, el matrimonio abierto o el chico que se cree un caballero, son un ejemplo de que los creadores de la serie aún disfrutan con ella.

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Y es que en esta temporada todos parecen más felices, hasta Thirteen me cae simpática y Foreman, el cual era muy difícil hacerlo simpático, directamente han optado por que casi no salga. Parece que directamente hay un protagonista y dos secundarios: Wilson y Cuddy, de hecho tienen hasta un episodio para cada uno, de los mejores de la temporada, por cierto. La relación de Cuddy con House siempre ha estado muy bien, pero en esta temporada Wilson, al no estar ya deprimido, se convierte en un compañero de piso muy gracioso.La excusa para la transformación de House, me parece un poco chorra, me encerré en un manicomio donde me enamoré de una mujer que me cambió, pero la transformación me gusta. Intenta hacer las cosas bien sin estar convencido del todo, pero al final acaba consiguiendo el premio gordo y es que les ha costado seis temporadas, pero al final Cuddy y House están juntos, lo que me pregunto es como van a llevar la temporada siete, no se yo si funcionara la pareja como pareja.
Hay un par de cosas de House que, profundamente deprimidos sus personajes o no, siempre te encuentras en todas las temporadas, una son los ingeniosos diálogos de House y otra la originalidad en los casos, al contrario que otras series de médicos, creo que House sigue sorprendiendo con los casos que presenta, aunque creo que podrían haberle más jugo al capítulo de la psicópata, los de la chica que lo escribe todo en su blog, el matrimonio abierto o el chico que se cree un caballero, son un ejemplo de que los creadores de la serie aún disfrutan con ella.






